Diciembre 17, 2018

Hasta hace muy poco tiempo la mayoría de la gente atribuía a la creatividad una carga mística. Se pensaba que era una especie de regalo divino, una suerte caprichosa que tocaba al azar solamente a algunos afortunados. Desde la Antigua Grecia la creatividad se ha representado con forma de mujer, las famosas musas. El problema con esta entrañable interpretación de la creatividad es que la superstición es la antítesis del pensamiento crítico, es la antesala del oscurantismo y uno de los recursos preferidos del poder para inculcarnos miedo y paralizarnos.