Diciembre 16, 2018

Una vez conocí a un tipo al que alimentarse no era más que un trámite. Como ir al baño o como comprar un billete de avión online. Le daba igual qué comer. Cuanto menos tiempo le ocupase haciéndolo y más tiempo le mantuviese saciado mejor, me decía. Fue él quién me contó que cierto filósofo griego dijo: Ojalá pudiéramos saciar el hambre de la misma manera que saciamos nuestro apetito sexual, frotando el órgano afectado. He buscado sin éxito el nombre de este filósofo, así que no puedo contrastar la veracidad de su comentario.