Diciembre 16, 2018

El viajero llega a Tarifa con la ansiedad de ver sobre el terreno los vestigios de una época consumida por el paso de los años; aunque no olvidada. De hecho la memoria es lo que le trae a Tarifa en esta ocasión. La memoria colectiva de buena parte de la ciudadanía, de aquéllos que nacieron antes del auge de la marca “Ciudad del Viento” como atractivo empresarial. La mayoría de ellos, y sobretodo ellas, vivieron en primera persona o muy de cerca la época dorada de la industria en Tarifa: la de las conserveras.