En verano en Tarifa no es habitual tener días sin viento, la calma chicha se cotiza cara por estos lares. Lo normal es tener varios días seguidos de levantera fuerte interrumpidos por algunos días de viento de poniente. Por eso cuando muy de vez en cuando nos toca algún día esporádico donde no hay viento, o como mucho una suave brisa, tiene el mismo efecto que para los británicos cuando sale el sol, se palpa una alegría en el ambiente y todo el mundo sale a disfrutar a la playa.

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Desde la Península Ibérica, desde la orilla del Océano Atlántico, Tánger se dibuja como el perfil de la última ciudad ante la inmensidad del océano. Unos 18 millas náuticas de mar se abren entre el puerto de Tarifa y el de Tánger que se convierte en una interesante, cómoda y rápida travesía si el viento de levante no se manifiesta.

Debido a sus favorables condiciones climáticas y sus abundantes recursos necesarios para la vida, Tarifa (del árabe Yazirat Tarif “Isla de Tarif”), ha sido poblada desde tiempos remotos y  lo largo de los siglos, ocupada por otros pueblos que pronto se dieron cuenta de su  gran valor estratégico debido a su especial situación geográfica. Fenicios, púnicos, romanos, árabes… pueblos diferentes, culturas diferentes fueron dejando su huella y dieron forma a la ciudad hasta nuestros días.

La visión de Tarifa de varios fotógrafos y no fotógorafos

Al oeste de Tarifa encontramos Atlanterra y Zahara de los Atunes. Este pequeño pueblo pesquero se sitúa en un llano rodeado de colinas que limita directamente con el mar, es una perla junto al océano Atlántico que nadie debería perderse. Esta situación privilegiada hacen de Zahara de los Atunes un lugar magnífico donde poder descansar y disfrutar de su agradable clima en cualquier momento del año.

El casco histórico de Tarifa resulta un lugar fantástico para recorrer. Está formado por numerosas calles estrechas sin ningún orden urbanístico que, a su vez, están constituidas por casas blancas con sus característicos balcones florales, haciendo referencia a la arquitectura típica de Andalucía. Además, el casco histórico de la ciudad se encuentra rodeado por antiguas murallas medievales, donde se pueden diferenciar dos tramos importantes,