(Escrito por César de Mosteyrín y Hernández, que vivió en la caleta de niño desde 1944 a 1949. Luego vivió en la casa del Telégrafo hasta 1960. Más tarde se fue a Ceuta y a otras ciudades por razones profesionales.)


Yo vivía en un pueblo pequeñito y blanco
Con casas que miran al azul del mar,
Con un gran castillo de fuertes murallas
Que antaño albergó las huestes de Guzmán.

A todo gran sitio le acompaña una gran leyenda. La más conocida de Tarifa es la de Guzmán el Bueno. Las leyendas, según el diccionario de la RAE, son una "relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos." Wikipedia es un poco más extensa, define leyenda como una "narración con una proporción de elementos imaginativos y que generalmente quiere hacerse pasar por verdadera. Se transmite habitualmente de generación en generación y con frecuencia experimenta modificaciones."

Muchas son las historias y leyendas que esconde este pedacito de tierra firme anclada en el tiempo, llegando a ser una de las postales más fieles y adoradas de la geografía tarifeña. Podríamos hablar de ella, como esa perla, ese cofre en el que reposan muchos secretos por descubrir.

Francisco Álvarez. Washington DC, USA.
Becario en el departamento de comercio de la Embajada Española.

Sus amigos le llaman Paco, tiene 26 años y está en una de las ciudades más importantes del mundo: la capital de Estados Unidos, una mega-oficina para asuntos diplomáticos, políticos, empresariales y financieros. La mayoría de las decisiones que se toman en Washington DC puede influir de manera significativa en el resto del mundo. Por otro lado es una ciudad joven y frenética donde la calidad de vida seguramente brilla por su ausencia. Digamos que el parecido con Tarifa es escaso.

A pesar de eso Paco está muy contento con su trabajo y con el país donde vive. Lleva en Washington DC desde el pasado octubre. El idioma no fue un problema ya que es licenciado en Filología Inglesa. Tiene además un Máster en Gestión de Empresa Internacional.

Susana Rodriguez Hidalgo. Krefeld, Alemania. Supervisora de Merchandising en Mango. Susana tiene 36 años y lleva doce viviendo en Alemania.

Su familia es de Tarifa de toda la vida. Algunos la conoceréis como la nieta de Lolita la peluquera, que abrió una de las primeras peluquerías de Tarifa, en la calle Silos.

A los 17 años se fue un año a Londres a aprender inglés. Regresó a Tarifa para irse de nuevo cuatro años más tarde a Alemania donde vive actualmente con su novio, el argentino Javier Sarmiento, al que conoció en Tarifa. Susana lleva 12 años en Alemania y está esperando su primer bebé. Se fue a Alemania como se fue a Londres, con la intención de aprender el idioma durante unos meses y regresar a trabajar a España. Pero el destino tenía otros planes.

No es cuestión de ponerse dogmáticos pero, si hablamos de Arte, el preferido de los tarifeños es la música. También el baile, entendido como un género de la danza. La pintura o la escultura tienen menos tirón pese a que la zona es cuna de reconocidos artistas. Pero al ser Tarifa municipio ligado a la palabra luz, no obviemos la fotografía, oficio cultivado con pasión adolescente por un pequeño genio con gran ingenio: Juan Villalta. 

festival de cine africano de TarifaTarifa da la Bienvenida a África

Cuando el FCAT abre sus puertas, Tarifa se viste de fiesta para recibir a un apasionado grupo de visitantes que aman el cine, aman Africa y aman la diversidad. Por sexto año consecutivo se celebra en Tarifa el Festival de Cine Africano.

¿Qué es el cine Africano? Hay muchas formas de contestar a esta irreverente pregunta, y ninguna de ellas es fácil. La respuesta más diplomática es que, como en cualquier otro continente, en África hay dos niveles de cine. Existe un cine de autor que busca la belleza artística y que tiene referencias culturales sin las cuales es muy difícil entender el mensaje completo de la trama, y luego hay un cine popular basado en el entretenimiento con mensajes más fáciles de digerir.

Paolo Coelho, El AlquimistaTarifa está presente en muchas obras de ficción. Seguro que su posición geográfica ha tenido algo que ver, pero también su magia y su belleza ha inspirado a escritores y guionistas de todo el mundo a escribir sobre o con ella, ayudando a formar visiones de Tarifa desde muchas perspectivas.

Angel Febrero es un artista madrileño que trabaja con la naturaleza como fuente de inspiración. El arte es una vocación, no una profesión. Nadie decide un buen día que se va a ganar la vida como artista. Más bien se siente una necesidad de expresar algo. Con el tiempo, práctica y estudios, se desarrolla un lenguaje y un estilo propio. Mientras tanto el artista se tiene que ganar la vida con otras actividades más comerciales.

En Tarifa existen palabras que no se utilizan en otros sitios de habla hispana. Son palabras tarifeñas que popularmente se han ido incorporado a un diccionario particular y que aquí os las recopilamos para que quede constancia de una forma más o menos oficial. Estas palabras son patrimonio de todos, por eso nos encantaría que si echas en falta alguna no dejes de escribirnos y decírnosla para que la añadamos.
ACHANCAR.- Verbo transitivo. 1. Infligir temor a alguien. Ej.: Le levantó la voz para achancarle. 2. Apretar una cosa blanda de manera que se deforme o se arrugue. Ej.: No te sientes en mi sombrero que me lo vas a achancar.
AGUA VIVA.- Sustantivo femenino. Organismo clasificados en el filo Cnidaria, pelágicos, de cuerpo gelatinoso, con forma de campana de la que cuelga un manubrio tubular, con la boca en su extremo inferior, a veces prolongado por largos tentáculos cargados con células urticantes llamados cnidoblastos. Sinónimo de medusa.
AGÜERO.- Parte de la cabeza de la que se ha caído el pelo. Ej.: chico aguero tiene ese. (calva)
ACHOFAIFEO.- Adjetivo. Desorientado, distraído, despistado, atontado. Que no se da cuenta de lo que ocurre a su alrededor.