Antonio Silva Romera

By Mayo 01, 2014 4821

Enamorado de Tarifa a pesar de la distancia que los separa, Antonio nos abre su corazón y nos cuenta un poco de su historia a través de preguntas y respuestas.

Lugar y fecha de  nacimiento
Betis,  3 de abril de 1949.

¿A qué te dedicas?
Aunque desempeñé otros trabajos; mis ocupaciones principales fueron como vigilante jurado y mariscador. Desde hace dos años estoy jubilado.

¿Dónde vives?
Vivo en Santander (Cantabria) hace 41 años.

¿Cómo fue tu decisión de cambiar de residencia?
Mi familia vivía del campo, del ganado y de la siembra, pero al repoblar la dehesa con eucaliptos tuvimos que quitar el ganado. No había sustento y mucha gente, entre ellos mis hermanos y yo, nos vimos obligados a abandonar  nuestra tierra y a nuestra gente para buscarnos la vida en otro lugar.
Primero probé suerte en Alemania, donde pasé 2 años trabajando en una fábrica. Después regresé a España y decidí quedarme en Cantabria porque mis hermanos ya estaban en Santander trabando.

Háblanos del lugar donde vives.
Cantabria es una comunidad muy bonita, muy verde. Como es una comunidad pequeña, las distancias no son muy largas. Su clima, su gente, la  manera de vivir son distintos a los del sur. Ni mejores, ni peores, sólo diferentes. Aquí he hecho mi vida, aquí están mis hijos y mis sobrinos. Es un buen lugar.

¿Cómo ves Tarifa desde la distancia?
Añoro mi tierra. Imagino que este sentimiento y la distancia son los que hacen que mistifique Tarifa. Sé que la realidad es otra. Siento tristeza al ver como los jóvenes tarifeños han tenido que hacer lo mismo que yo hice hace más de 40 años, abandonar su casa para buscarse la vida en otro lugar. Me da rabia ver que no pueden acceder a una vivienda en su pueblo porque son demasiado caras…
Algo debería cambiar en Tarifa. El pueblo parece que está sucio, las aceras levantadas, en verano no hay donde aparcar… Es un pueblo precioso pero poco cuidado. Deberían potenciar su historia, aprovechar más los recursos naturales de los que dispone como, por ejemplo, el sol.
Y si me fijo en el campo… Betis, Betijuelo… son dos bonitos lugares que parecen olvidados. Podrían incentivar el turismo rural, entre otras cosas.
No quiero ser tan crítico pero si lo soy es porque, sin duda, es un lugar maravilloso en el que vivir o en el que pasar unos días de vacaciones y podría estar mejor de lo que está.

¿Vienes a menudo a Tarifa?
Intento ir una vez al año. A mis hijos les gusta mucho Tarifa y aprovechamos el verano para visitar a la familia y amigos. Cuando vivían mis padres iba más. Al ponerse enfermos pasé largas temporadas con ellos. Me gustaría agradecer a los Servicios Sociales de Tarifa y a sus trabajadoras como; mi prima Rosa Romera, Paqui Fernández, Celita González y Mercedes Montano su ayuda, compañía y amistad. Les estaré siempre agradecido por el cariño y cuidado con el que trataron a mis padres.

¿Tienes pensado regresar?

Me gustaría volver. Deseo que nos dejen reparar las viviendas en las que nacieron nuestros abuelos y padres para poder disfrutar del lugar en el que nos criamos y del que tan buenos recuerdos tenemos.

Quiero dar las gracias a Iñigo por darnos la oportunidad de contar nuestra historia a los que tuvimos que abandonar nuestro hogar por una u otra circunstancia y que siempre llevamos a Tarifa en nuestro pensamiento y corazón.

Gracias a ti Antonio por dejarnos contar tu historia. Espero que pronto puedas restaurar tu antigua casa en Betis. Un abrazo. Iñigo.