Diciembre 09, 2018

Antonio Rojas, De Tarifa A La Metafísica

By Junio 10, 2010 15939 0

"Antonio Rojas es el pintor del Estrecho, este espacio fronterizo que forma parte de su obra y de su vida."

Javier Sampalo, comisario y coleccionista de arte.

Antonio Rojas es un artista precoz y autodidacta al que nunca se le dio muy bien estudiar. Es un artista metódico y tenaz que se puede pasar años intentando resolver un problema plástico y estético sobre el lienzo. Nació en 1962 en Tarifa, un pueblo culturalmente mucho más alejado  de corrientes vanguardistas de lo que está hoy. Se crió en el campo y pasaron siete años hasta que llegó al pueblo. Desde que a los trece años se dio cuenta que le gustaba pintar, se agarró a la pintura como un naufrago se agarra a una tabla de madera, sabiendo que esta sería su salvación más segura para encontrarse a si mismo. Fue un adolescente con inquietudes distintas a la de sus compañeros de colegio. Más interesado en salir al campo a pintar en solitario que en jugar al fútbol con los compañeros de clase. 

Reside en Madrid desde el 1986 donde se fue para  conocer el ambiente artístico de la época. Era la explosiva e intensa época de la movida madrileña. Se relacionó con el entorno del también artista tarifeño Guillermo Pérez Villalta, y con artistas como Carlos Alcolea, Carlos Forns y Javier Utrai entre otros. Esos primeros años en Madrid fueron para él gloriosos. Al poco tiempo entró en contacto con la desaparecida galería de Fernando Vuijande, una de la mejores galerías de  arte moderno de la época, quien le ofreció una exposición en grupo para el 87 y una individual para más tarde. Lamentablemante esta última no se llegó a realizar por la premaura muerte del galerista y consecuente desaparición de la galería. Fue entonces en la galería de Manolo Montenegro en el 88 donde Antonio Rojas realiza su primera exposición individual, acogida con muy buena crítica.

Antonio, como punto de partida, pinta para si mismo, “para encontrar en ejercicios tangibles el reflejo de mi espíritu interno” según sus propias palabras. Pero luego intenta sorprender al espectador con el engaño de las percepciones. Partiendo de la base de que la pintura es un engaño, una representación ficticia de la realidad, Antonio crea una poesia visual buscando la autonomía de la pintura. Su pintura es visceral pero no es expresionista. Se siente cómodo navegando en el inmenso océano de las contradicciones.  Es un pintor más bien figurativo pero ha sabido nutrirse del arte abstracto. Considera que la técnica es una artesanía que te debe hacer mostrar el concepto de una forma clara, pero nunca deber entorpecer el mensaje. Dedica más tiempo a pensar lo que va a plasmar sobre el lienzo que en cómo va a desarrollarlo técnicamente. Ha habido una constante en su trabajo, por un lado sus recuerdos de la infancia, de Tarifa, su luz y el mar. Y por otro siempre ha intentado traspasar la frontera del lienzo y de lo representado.

Una vez Julian Gállego, historiador de arte español y gran conocedor de la vida y obra de Velazquez y Picasso, calificó a la obra de Antonio Rojas como una obra rítmica, casi musical, algo con lo que el propio Antonio está muy de acuerdo.

Ha realizado numerosas exposiciones en galerías dentro y fuera de España, y ha ganado muchos premios importantes que le confirman como un artista relevante. Pero más que hablar de estos formalismos necesarios e importantes en la vida de todo artista, la intención de este artículo es que su inquietante obra nos hable.

 El artsita nos recomienda:

Una película: Regreso a Hansala, de Chus Gutiérrez.

Un Libro: Leonardo Da Vinci: Obstinado Rigor. Novela de Teresa Garbí.

Un Museo: El Prado

 

Retrato por Carlos Morales-Mengotti  www.morales-mengotti.com.

www.antoniorojas.com

 

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