El Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate

By Begoña Martinez Escudier Febrero 02, 2010 9382

En la costa atlántica de la provincia de Cádiz, en los términos municipales de Barbate y Vejer de la Frontera, se sitúa el Parque marítimo- terrestre de La Breña y Marismas del Barbate. La miscelánea de ecosistemas marinos, acantilados, pinares, marismas y dunas hacen de este enclave un destino obligado para el turista que viene en busca de sus paradisíacas playas.

Los acantilados de Barbate, comúnmente conocidos por los locales como “el Tajo”, constituyen uno de los hitos más emblemáticos del Parque Natural. Con unos 6 kilómetros de longitud y unos 100 metros de altura, presentan numerosos elementos de interés. Es el caso del enebro costero, cuya población en cuanto a conservación y tamaño es la segunda más importante en Andalucía. Además, las paredes rocosas del acantilado son utilizadas como lugar de cría de distintas aves. Gaviotas, garcillas bueyeras, algunas garcetas, grajillas y estorninos han encontrado en las grietas y cornisas un buen lugar para habitar. También ha sido el lugar elegido para la cría por alguna pareja de Ibis eremita procedente de los programas de reintroducción.

La cima del acantilado está colonizada por un bosque de pino piñonero, una repoblación antropológica que tuvo lugar a principios del siglo XX. Actualmente desarrolla un papel fundamental como protector de los suelos y fijador de las dunas sobre las que se asienta. Además, la recolección de piña es su mayor aprovechamiento.

En la zona más oriental del Parque, desemboca el río Barbate y es ahí donde por sedimentación de sus depósitos aluviales se formaron las marismas que le dan nombre. Estos lugares contribuyen a la riqueza y variedad del Parque gracias a sus particularidades geomorfológicas,  biológicas y paisajísticas. Las marismas son zonas de descanso e invernada para numerosas aves: gaviotas, algunos limícolas, garzas y garcetas. Destacan la cada vez más presente águila pescadora y la nutria. Para visitar estas marismas hay que tomar la carretera A- 314 que une la Barca de Vejer con Barbate y acceder a  un sendero que se inicia en el kilómetro 2,2 a mano izquierda.

La visita al Parque Natural La Breña y marismas del Barbate nos obliga conocer lugares emblemáticos y de gran valor histórico. Tal es el caso del Monumento Natural Tómbolo de Trafalgar. Fueron las aguas frente al Faro de Trafalgar en 1805 el escenario de un hecho que marcaría la historia de España: la batalla de Trafalgar que enfrentó a la escuadra franco- española con la británica. Para acceder a este lugar, debemos tomar la carretera A- 2233 a su paso por Los Caños de Meca. El acceso a este lugar es mediante el camino que lleva al faro y está perfectamente indicado al llegar al pueblo.

Si observamos el cerro y el acantilado que asoma a la costa, veremos dos torres almenaras que nos indican la presencia de ataques piratas en las costas barbateñas: la Torre del Tajo y la Torre de Meca, ambas restauradas en 1993. La Torre del Tajo, también conocida como de la Tembladera, se encuentra en el punto más alto del acantilado. Construida en el siglo XVI, comunicaba hacia el este con el Castillo de Barbate (ahora inexistente) y al oeste con la Torre de Trafalgar, junto al faro citado anteriormente. Parece ser que la visibilidad entre estas dos torres era limitada, por lo que se construyó la Torre de Meca ya en el siglo XIX. El acceso a estas almenaras tiene lugar a través de la red de senderos del Parque.

Para visitar la Torre de Meca, iniciaremos el camino en las proximidades de Los Caños de Meca, tomando la carretera que une con Barbate y a mano izquierda. También es posible tomar otra ruta que comienza en el área recreativa El Jarillo, situada en esta misma carretera a unos 6 kilómetros de Barbate. Desde este mismo punto es posible llegar al Palomar de la Breña.  Desde esta Torre se obtienen unas vistas panorámicas de Caños de Meca, Cabo de Trafalgar, los campos de cultivo de Vejer de la Frontera y la costa africana. El acceso a la Torre del Tajo se encuentra en el kilómetro 19.5 de la carretera que une Los Caños y Barbate.

En el Parque también se encuentran restos de la época visigoda: la ermita de San Ambrosio del siglo VII, levantada sobre una antigua villa romana de la que aún perduran algunos restos y la ermita de la Oliva. A la primera se accede desde el área recreativa El Jarillo y a la segunda, desde la carretera que une La Barca de Vejer con Barbate.

De gran belleza y envidiado estado de conservación son las playas que bañan la costa del Parque: las tranquilas playas de Mangueta y Zahora, junto con la playa de Los Caños de Meca son conocidas generalmente por ese encanto tan preciado que nos invade cuando nos tendemos en sus interminables arenas blancas o nos adentramos en sus frescas y limpias aguas. En la playa de Los Caños podemos contemplar los caños de agua que afloran en los acantilados a pie de playa, debido a la alta permeabilidad de estas paredes y la formación de pequeños acuíferos, de ahí ese característico nombre.  Perteneciente a Barbate, la playa de la Hierbabuena en un estado casi virgen, la convierten en una de las más bellas de la costa. Sus orillas han sido testigos obligadas de numerosas llegadas de inmigrantes procedentes del continente africano.

La visita a este espacio natural protegido, merece dedicar algún tiempo a visitar sus dos poblaciones más importantes. Vejer, considerado Pueblo Blanco de la comarca de la Janda, y declarado Conjunto Monumental y Premio Nacional de Embellecimiento, fue una antigua ciudad medieval. Así lo demuestran los vestigios aún existentes: el castillo árabe, sus calles estrechas de casas blancas y la muralla que rodea al pueblo. Pasear por este pueblo y aprovechar para comer en algunos de sus bares, es una elección muy acertada. Un delicioso lomo en manteca nos espera en la Venta Pinto o unas típicas tapas en El Central.

En Barbate, pueblo marinero y pesquero por excelencia, no debe faltar acudir a uno de sus restaurantes a probar el plato estrella, el atún.

Además, si la visita coincide con el interesante calendario festivo que tienen estas poblaciones, la diversión hará que el  viaje sea aun más gratificante. En Barbate, destacan las Fiestas del Carmen en el mes de julio y la gran sardinada, celebrada el segundo domingo de agosto. En Vejer, la Fiesta del Toro Embolao el domingo de Resurrección, la Fiesta de la Candelá en la noche de San Juan y la Romería de la Virgen de la Oliva en agosto.

Descubrir este maravilloso entorno lleno de valores naturales e históricos es un auténtico estímulo para descansar, disfrutar y apreciar uno de los más bellos paisajes que aún sobreviven en nuestra costa andaluza.

Más información: teléfono del Parque Natural (956 203 187)