Noviembre 14, 2018

La Ruta de los Pueblos Blancos

Pocos circuitos turísticos son capaces de ofrecer tanta riqueza arqueológica, cultural y natural como la asombrosa Ruta de los Pueblos Blancos. Esta vasta región que se extiende a lo largo de las comarcas de la Sierra y de Janda, en la provincia de Cádiz, y de la Serranía de Ronda en Málaga es un conjunto de pintorescos pueblos encumbrados en los cerros y un reservorio histórico de inapreciable valor. Las huellas romanas, bereberes y medievales testimonian en cada rincón el relato de un tiempo pasado que,

no obstante, continúa siendo presente. El aroma a jazmines, el verde de los valles y los caprichos de la geografía enmarcan una arquitectura que hace del color blanco su sello de distinción. Las fachadas de las casas blanqueadas con cal -con el fin de aliviar el abrasante poder del sol- dieron origen al nombre de esta magnífica ruta que hoy te proponemos conocer. A continuación presentaremos algunos de los pueblos más característicos de la zona en la Sierra de Cádiz, deseando que este recorrido virtual te anime a emprender una excursión inolvidable.

Arcos de la Frontera
Esta hermosa villa de estirpe árabe es el magnífico portón de entrada a nuestra ruta. Su centro antiguo, al que se accede a través de angostas y empinadas vías, alberga ejemplares arquitectónicos de gran valor. Residencias señoriales, palacios, templos y conventos custodian la Puerta de Matrera y el elegante castillo ducal, monumentales edificios erigidos entre los siglos XI y XV. El lago de Arcos invita no solo a disfrutar de la placidez de su paisaje, sino también a emprender numerosas actividades acuáticas. Un alto en el camino ofrece la posibilidad de saborear sus delicias locales: los garbanzos al tomillo y el ajo a la molinera destacan entre tantos de ellos.

Espera
Con un tesoro arqueológico de más de tres milenios de antigüedad, el yacimiento Esperilla es uno de los sitios de interés más populares de Espera y de la región. A pocos kilómetros del pueblo, la primitiva ciudad romana de Carissa Aurelia alberga un cementerio y un museo funerario. El castillo Fatetar y, junto a él, la ermita de Santiago ofrecen un atrayente testimonio histórico a los visitantes. Entre los espacios naturales destacados de Espera se distinguen las lagunas de Hondilla, Salada y Dulce de la Zorilla.

Villamartín
El blanco inmaculado de las casas de este pueblo contrasta con el verde de los campos que lo circundan y ha sido desde épocas remotas un punto neurálgico de cruce de caminos. Guarda importantes legados de numerosas y muy antiguas civilizaciones, exhibiendo gran parte de ellos en el espectacular yacimiento de Torrevieja. Diversas ermitas, iglesias y casas señoriales conforman un patrimonio histórico de gran valor. Distinguida por su deliciosa gastronomía regional, Villamartín se enorgullece de servir exquisitos dulces, tales como los roscos blancos y su afamado dulce de membrillo.

Prado del Rey
Prado del Rey es fiel testigo de las numerosas civilizaciones que albergó en sus tierras desde épocas remotas. Las salinas que se extienden a sus alrededores eran explotadas en tiempos de los fenicios y la antigua ciudad romana de Iptuci es hoy uno de los reservorios arqueológicos mejor conservados y de mayor interés. Este asentamiento fue un centro económico de gran importancia entre los siglos I y II, llegando incluso a acuñar una moneda propia. La urbanización actual de Prado del Rey es semejante a la de las colonias americanas, destacándose los ornamentados jardines que embellecen sus trazados.

El Bosque
Otrora una imponente estancia señorial junto al río Majaceite, el Bosque es hoy una fresca y colorida villa, pletórica de verdes y flores. Rodeado de frondosos bosques y manantiales, el pueblo es un sitio ideal para los amantes de la naturaleza y del turismo deportivo. Los aficionados al senderismo, el ala delta y el parapente podrán desarrollar aquí sus prácticas rodeados de un entorno de gran belleza. El Molino de Abajo, tradicional edificio del siglo XVIII, ha sido convertido en un interesante museo donde, además, se ofrecen talleres relacionados al proceso de la elaboración del pan.

Ubrique
Situado privilegiadamente entre los parques naturales de Grazalema y de los Alcornocales, Ubrique es un pueblo rico en tesoros históricos y paisajísticos. El yacimiento de Ocuri y la antigua calzada que conecta con Benaocaz evocan el período de ocupación romana, mientras que la fortaleza de Cardela remite a un pasado de influencia musulmana. El atractivo casco antiguo muestra vestigios medievales, representados por sus plazas, iglesias y conventos. La pesca, la caza y el avistamiento de aves son algunas de las actividades de ocio más difundidas en el lugar. Las finas artesanías realizadas en piel son admiradas por los turistas más exigentes.

Benaocaz
Esta villa serrana de raíces árabes conserva en nuestros días numerosos vestigios prehistóricos. La zona más emblemática de Benaocaz está representada por el barrio nazarí que con sus estrechas callejuelas empedradas y sus coloridas construcciones invita a recorrer sus laberintos. Imponentes casas señoriales ofrecen, a su vez, el contraste típico que nace como resultado de la integración de diferentes épocas y estilos. Los aficionados a la cocina regional podrán disfrutar en Benaocaz de sus exquisitos refritos, sus embutidos y su tradicional sopa de espárragos.

Villaluenga del Rosario
Este reconocido paraíso para los aficionados a la espeleología alberga más de 80 cuevas y algunas de las simas más imponentes de Andalucía. Villaluenga se yergue sobre un amplio y elevado macizo rocoso, guardando en su historia las huellas de un pasado árabe y los restos de construcciones medievales. Iglesias, ermitas y fuentes forman parte de la nómina de su patrimonio cultural. Una zona ideal para el desarrollo del turismo activo, Villaluenga ofrece confortables casas rurales y pintorescas posadas para hospedarse.

Grazalema
Situado en el centro de la estupenda Sierra de Grazalema, este hermoso pueblo blanco es producto de la convergencia entre la influencia árabe y la romana. La iglesia barroca Nuestra Señora de la Aurora destaca por su valor monumental dentro de un centro urbano que conjuga la arquitectura popular con construcciones de refinada arquitectura. Los amantes de los recuerdos de viaje disfrutarán, sin dudas, de las piezas de cerámica y de las mantas tradicionales que los grazalemeños exhiben con orgullo. Visitar el museo textil de la villa será una experiencia enriquecedora.

Zahara de la Sierra
De fundación musulmana, Zahara se encuentra a los pies de la Sierra del Jaral, ofreciendo esa especial atmósfera creada por la integración de culturas y de historia. Su conservado castillo del siglo XII, los restos de murallas medievales, sus puentes y torres engalanan su pintoresco casco céntrico. La celebración anual del Corpus Christi convoca numeroso público deseoso de participar de la festividad, de conocer las tradiciones del lugar y de disfrutar de su afamada gastronomía. El embalse de Zahara-El Gastor es cita obligada de los amantes de las prácticas deportivas.

Algodonales
Un encantador pueblo situado en la ladera de la Sierra de Líjar, Algodonales se distingue por el aroma de sus naranjos y su docena de cantarinas fuentes. Cuenta con valiosos yacimientos prehistóricos, tales como los de Castillejo, Cueva Santa y el Cerro de la Botinera. Las excelentes condiciones climáticas del lugar promueven el desarrollo de todo tipo de deportes de aventura, en especial los aéreos. Algodonales dispone de una infraestructura hotelera adecuada a todos los presupuestos, ofreciendo alojamientos ubicados en los más bellos entornos.

El Gastor
Desde las alturas de El Gastor es posible disfrutar de las más increíbles vistas panorámicas de los pueblos cercanos. Este privilegiado balcón del circuito se sitúa sobre un cerro y a corta distancia del origen del río Guadalete. En sus alrededores pueden visitarse importantes vestigios arqueológicos, tales como los curiosos dólmenes que se hallan en Algarín y Algarrobales. Las cuevas de la Fariña y del Susto concitan la atención de los espeleólogos profesionales y aficionados, mientras que los amantes de las aventuras acuáticas disfrutan del embalse Zahara-El Gastor. En cuanto a los artículos regionales, las gaitas gastoreñas son junto a las pleitas objetos que sin dudas gozan del reconocimiento de los visitantes. Un abundante plato de espárragos revueltos o de exquisito pollo campero es el toque de sabor ideal para cerrar un día completo de inolvidables experiencias.

Setenil de las Bodegas
Una vista aérea de Setenil nos daría instantáneamente la impresión de encontrarnos frente a uno de los más hermosos destinos de la Sierra de Cádiz. Y esa sensación será ampliamente confirmada al recorrer su artístico entramado urbanístico donde la mano del hombre ha sabido hacerse eco de la geografía del lugar. Las casas construidas sobre, dentro o bajo las rocas y las calles que se adecuan a los diferentes niveles componen un modelo arquitectónico inigualable. El castillo medieval, con su torre y su aljibe intactos, impone su histórica figura, mientras que la antigua iglesia parroquial y las primitivas ermitas atestiguan un pasado rico en tradiciones. Acostumbrado a recibir numerosos turistas, especialmente durante las populares festividades de la Semana Santa, Setenil dispone de una amplia oferta gastronómica y hotelera.

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Last modified on Jueves, 01 Noviembre 2018 18:18

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