Aves en el Campo de Gibraltar

By Octubre 01, 2008 12707

Ellas hacen de su paso migratorio por el Estrecho un evento único en el oeste de Europa. Pero tenemos que entender la importancia de nuestro frágil ecosistema y encontrar un equilibrio entre su uso humano y el uso del resto de las especies para evitar desastres. La 1ª edición de la Feria Internacional de las Aves en Tarifa el pasado mes de septiembre ha demostrado un interesante potencial ya que en solo cuatro días 6000 personas la visitaron.

El estrecho de Gibraltar es la zona más importante para la migración de los pájaros del Oeste de Europa. En otoño y primavera el Campo de Gibraltar actúa como embudo concentrando el paso de muchas especies de aves migratorias. Los expertos han calculado que 30 millones de ellas pasan dos veces al año por aquí.

La migración caracteriza a muchas formas de vida en nuestro planeta. Los organismos responden a cambios anuales en el ambiente, tales como cantidad de luz, temperatura, disponibilidad de alimento, y tantos otros. En muchos casos, la respuesta a estos cambios es la migración, un movimiento dirigido y estacional que realizan estos animales, desde sus zonas de cría hacia sus zonas de invernada y viceversa.

La migración de las aves se percibe como movimientos estacionales entre las áreas de reproducción y de invernada, que se desarrollan a lo largo del ciclo anual. De esta forma, podemos distinguir una migración postnupcial en las que, tras el periodo de cría las aves se dirigen hacia sus cuarteles de invierno, y una migración prenupcial que supone el regreso de los individuos adultos a las zonas de cría.

En general se pueden distinguir, atendiendo a su tipo de vuelo, dos grandes grupos de aves: las aves planeadoras y las remeras o no planeadoras. Las primeras basan sus estrategias de vuelo en el aprovechamiento de las corrientes ascendentes (térmicas y vientos de ladera) que les permiten ganar altura desde la que luego se “deslizan” para desplazarse. Las aves no planeadoras son aquellas que necesitan batir casi constantemente las alas para ganar altura y/o avanzar, haciendo un uso muchísimo más limitado de las corrientes ascendentes.

Esta distinta capacidad de aprovechamiento de las corrientes ascendentes va a influir de manera muy importante en la forma en que ambos grupos de aves realizan sus viajes migratorios. Así, las aves planeadoras (principalmente rapaces y cigüeñas) encuentran serias dificultades para volar sobre el mar, ya que allí no existen corrientes ascendentes. Por ello, estas aves buscan las zonas más estrechas de mar para sobrevolarlas. Las aves remeras, o migradoras de frente amplio, no encuentran estas limitaciones, sobrevolando sin dificultad grandes distancias sobre el mar.

La mayoría de las especies de aves planeadoras rehúsan cruzar masas de agua de más de 25 Km. de longitud, por lo que muchos corredores migratorios se forman a lo largo de rutas que permiten a las aves evitar estos cruces de agua. El Estrecho de Gibraltar, con sus 14 kilómetros de travesía mínima, constituye el punto de cruce más favorable para el paso de las aves migradoras entre Europa occidental y África y viceversa.

En el Estrecho de Gibraltar podemos hablar de un paso primaveral (sur-norte) de las aves planeadoras hacia sus lugares de cría en Europa (correspondiente a la migración prenupcial), y de un paso otoñal (norte-sur) hacia sus cuarteles de invierno en África (migración postnupcial). A grandes rasgos, el paso primaveral abarca desde primeros de enero hasta mediados de junio, y el otoñal desde mediados de julio a primeros de diciembre. No obstante, hay casos particulares en que estos intervalos son más dilatados, como ocurre por ejemplo con las cigüeñas comunes, que ya en octubre comienzan, aunque en muy bajos números, su paso prenupcial. Sin embargo, y dado que la fenología migratoria de las distintas especies se solapa más o menos ampliamente, se puede afirmar que existe una migración "activa" a través del Estrecho durante la mayor parte del año.

El viento es uno de los factores determinantes del fenómeno migratorio en el Estrecho y de la elección por parte de las aves tanto de las rutas por las que dar el salto al Continente Africano en la migración otoñal, como de las rutas de acceso y penetración por el lado español del Estrecho en la migración primaveral.

Los tipos de aves más comunes que se pueden ver en el Estrecho son la Cigüeña Común, el Halcón Abejero y el Milano Negro. También existen importantes cifras de Alimoche, Águila Culebrera y Calzada, Aguilucho Cenizo, Buitre Leonado, Aguilucho Lagunero, Aguilucho Cenizo y Gavilán.

La ornitología es un mundo apasionante, cualquier nivel de acercamiento a ella ofrece disfrutar de la naturaleza, entenderla y cuidarla para que futuras generaciones puedan hacer lo mismo. Una vez más encontramos otro aspecto de esta tierra único y especial con el que podemos ampliar la oferta turística y aportar prosperidad a la zona.