Gabriela Ramírez Núñez, México, D.F.
Gabriela es fotógrafa especializada en bodas de autor. Tiene 30 años y lleva 5 residiendo en Tarifa. Durante este tiempo aquí ha inmortalizado el día más importante de la vida de unas treinta parejas. Es una magnífica profesional que sabe interpretar todo el proceso de una boda como si de un relato se tratase. Su trabajo nos recuerda más a una película con los evidentes protagonistas que al tradicional album de fotos al que podemos estar acostumbrados. Puedes ver su trabajo en www.gabriela-ramirez.com
¿Cómo y por qué te metiste en el mundo de la fotografía?
Desde pequeña me intereso mucho la foto, esa afición me la inculcó mi padre porque a él también le apasiona. Él me regaló mis primeras dos cámaras, una Kodak de 35 mm. y posteriormente su joya, una polaroid. Actualmente las conservo como si fueran mis dos niñas. Cuando terminé de estudiar preparatoria, seguidamente empecé Comunicación Audiovisual, y ahí fue cuando me di cuenta de que lo mío era estudiar fotografía. Tenía mucha curiosidad de aprender a revelar y a sacar mis propias copias. Me encantaba la idea de pasarme horas y días enteros en un laboratorio con la lucecita roja y viendo surgir de la nada una imagen que se había convertido en recuerdo. Así que a los 19 años tuve la oportunidad de viajar a Barcelona a estudiar fotografía. Y aquí sigo, enamorada de mi profesión.




Paolo es el dueño del restaurante italiano La Trattoria en el Paseo de la Alameda. Lleva residiendo en Tarifa desde 1986. Llegó, como muchos, como turista y se quedó. A pesar de ser italinano no le gusta el fútbol.
Luciano es hijo de padres italianos. Cuando nació, en 1972, su padre trabajaba como ingeniero civil en Oriente Medio y su madre vivía también en Jordania por ser hija de diplomático. Luciano ha vivido en Egipto, Nigeria, Nápoles, Milan y ahora en Tarifa donde lleva 6 años. Está casado con una tarifeña, Charo Gil Pichardo, y tienen dos hijas, Rocío de 6 años y Giulia de 4.
Alexandre de 32 años y Valerie de 34 años llevan cinco años viviendo en Tarifa.
Un escritor suizo del siglo pasado llamado Friedrich Dürrenmatt dijo "Cuanto más planifique el hombre su proceder, más fácil le será a la casualidad encontrarle." Nuestro personaje de esta sección Dr. Beat Steffan, también suizo, es un gran creyente en las casualidades y en la planificación, dos conceptos aparentemente contradictorios, pero que como muy bien dijo su compatriota, están sutilmente unidos. Dr. Beat (no confundir con la canción de Gloria Estefan) Stephan -otra casualidad- es un amante del deporte, trabajador, empresario, creativo y un gran visionario. A sus cuarenta y seis años de edad posee un curriculum que refleja una intensidad laboral de gigantes, y aún así su cara y su tono de voz esconden un espíritu libre, feliz y relajado. Es difícil imaginarse a Dr. Beat fuera de sus casillas. A su lado uno se siente seguro y confiado. Sabe escuchar y sabe hablar. Es cortés, amable, culto e inteligente, muy inteligente.
En una localidad donde el volumen de negocios nuevos que cierran a los pocos meses para siempre, es aparentemente mayor que la media nacional, es esperanzador charlar con la persona que probablemente ha abierto más negocios con éxito en la historia contemporénea de Tarifa. Se llama Sergio Tapparo Conforto, nació en Varese, cerca de Milano, en 1953. Llegó a Tarifa durante una vacaciones de windsurf en enero de 1987. Como muchos otros antes y después de él, sintió el fuerte el impacto de Tarifa y cuatro meses más tarde, volvía con su mujer de entonces y un hijo de dos años, después de haber vendido la tienda de deportes que gestionaba en su país. La misión: abrir un pub; le pusieron de nombre El Tránsito. 