El Patrimonio Cultural de Tarifa ha alcanzado un interés global gracias a los descubrimientos de Arte Rupestre llevados a cabo durante muchos años por Lothar Bergmann. Las cuevas de la comarca reflejan grabados de todas las épocas prehistóricas, un gran privilegio para los tarifeños que deberán velar por la salvaguardia de tan preciados vestigios.
Hace aproximadamente tres décadas, el alemán e Ingeniero Químico Lothar Bergmann, tras una temporada en Méjico donde se encontraba por motivos laborales, decidió pasar unas vacaciones en Tarifa. Quedó tan hechizado con los encantos del entorno y los de Paqui, la joven que más tarde sería su esposa, que decidió alterar su rumbo y se quedó definitivamente en nuestra tierra y entre nosotros. Se afincó en el Camping Paloma, donde un tiempo después comenzaría a trabajar gracias a sus conocimientos y habilidades con los idiomas.
Su pasión por la naturaleza le llevó a recorrer los montes y valles de Tarifa y toda la comarca campogibraltareña. Y a partir de esas fechas los vientos del Estrecho comenzarían a susurrarle la ubicación de un conjunto disperso de cuevas rupestres, a las que despertó de un prolongado letargo de milenios merced a un brillante trabajo de investigación que le tuvo ocupado el resto de su vida.