Deportes

Los Artesanos del Surf

La industria de la fabricación de tablas de windsurf y surf, así como de velas y accesorios, es otro factor que ha ayudado al desarrollo económico de Tarifa. En el artículo anterior, que además inició esta serie, hablamos del importante impulso que supu so para Tarifa la llegada del windsurf. Ahora hablaremos de una profesión artesanal imprescindible para la práctica de estos deportes, que además de moldear tablas, ayudó también a moldear Tarifa.

Shapear es la práctica artesanal que sale del deporte del surf. Las tablas son esculturas increíblemente bellas y funcionales. En la actualidad hay más shapers en el mundo que nunca, pero en muy pocos sitios se reúnen tantos shapers buenos como en Tarifa. Aunque dicen que no es la flecha sino el indio, el trabajo del shaper es tan importante para el deportista como el trabajo del maestro fabricante de espadas para el guerrero. Un shaper (moldeador) es el profesional que diseña y construye las tablas para deportes acuáticos. La cuna de esta profesión está por supuesto en California. Hoy por hoy, prácticamente en cualquier punto del mundo con olas y un desarrollo turístico básico hay un shaper local que fabrica o arregla tablas. Un artesano que realiza trabajos por encargo y también desarrolla su creatividad con proyectos propios. Tiene su taller a pie de calle y mantiene su negocio a una escala reducida. Esto es lo normal, ahora bien, en los años 80 y 90 cuando el windsurf en Tarifa estaba en el apogeo de su ciclo, teníamos la mayor concentración de magníficos shapers de Europa.

Prácticamente cada tienda tenía un taller en la parte de atrás donde muchachos con mascarillas en fríos talleres iluminados con neón lijaban tablas a diestro y siniestro. Para utilizar un símil, donde hay buenos pilotos y buenos circuitos tiene que haber buenos mecánicos. Es como Fernando Alonso probando su coche en la pista y regresando a boxes para comunicar a los ingenieros dónde falla el coche para que ellos lo ajusten. Tarifa es el Harvard de los shapers, si quieres aprender esta profesión, Tarifa es el sitio. Cada taller aporta sus conocimientos, su experiencia y sus descubrimientos, y cada uno tiene su propio estilo, su propia forma de hacer las cosas. Hay unos que destacan por sus diseños, otros por hacer las tablas más rápidas, otros por utilizar materiales distintos, pero la tónica general es que tenemos lo mejor de lo mejor. Si el trabajo de los shapers fuese un producto alimenticio, el de Tarifa tendría denominación de origen.
Después de tantos años con talleres de shapers en Tarifa, es un tanto desafortunado que ningún tarifeño se haya interesado en abrir su propio taller. Todos los dueños de talleres en el pasado y en la actualidad son de fuera, pero es muy probable que con la cantidad de ayudantes tarifeños que han pasado por los talleres veamos pronto algún cambio a este respecto.

Haciendo este reportaje me he divertido mucho, he conocido a gente sabia y algo bohemia, enamorados de Tarifa y enamorados de la profesión que ejercen. Visitar sus talleres es sumergirse en un mundo de desorden, suciedad y frío, pero la metamorfosis que sufren los materiales trabajados en estos talleres da como resultado objetos maravillosos, brillantes y poderosos.

Bob es Inglés y está al frente de Tarifa Fin Company. Llegó a Tarifa hace veinte años y es la única persona en todo el mundo que fabrica a mano las aletas, o alerones como él mismo los llama, de las tablas. Para los que no lo entiendan, las aletas son las piezas con forma de aleta de tiburón que van adheridas a la parte inferior trasera de las tablas. Su función es fundamental para la estabilidad y precisión en la navegación. Para muchos ver el logo de TFC es pensar en Tarifa. En su taller a las afueras del pueblo, entre almacenes de ladrillos, picaderos, gallineros y mucho polvo, fabrica aletas para profesionales del kite y del windsurf a nivel mundial y trabaja además para la marca alemana North. Bob es un personaje entrañable, si alguna vez se hiciese la versión surfera de James Bond, Bob sería el ingeniero que sale al principio enseñando a James las invenciones más avanzadas e infalibles. Desde que empezó su negocio hace veinte años su política ha sido trabajar en su taller siempre con muchachas y muchachos de Tarifa. Su experiencia en el manejo de los materiales y la aerodinámica le ha brindado la oportunidad de colaborar con fabricantes de coches y de ultraligeros.

El shaper trabaja con su cliente para conseguir el objeto perfecto. Un objeto único hecho a medida, es como un carpintero o un sastre, pero más técnico. Cuando uno se enfrenta a la decisión de comprarse una tabla, primero tiene que decidirse si compra una tabla fabricada en serie o una custom (también están las de segunda mano pero ignoremos esa opción por el momento). Las diferencias entre ellas es un debate constante en el mundo de estos deportes y no os voy a aburrir ahora con datos técnicos. Para mi la diferencia es clara, todo radica en el alma. Es como tener en tu casa una preciosa librería, que encaja perfectamente en su lugar, con estanterías de distintos tamaños donde caben el número adecuado de libros y objetos e incluso aún habría sito para alguno más, hecha de una madera noble y creada por un simpático carpintero local que te entendió a la primera lo que querías; o una librería de Ikea. Si, estamos de acuerdo, la librería de Ikea te saca del apuro y es aparentemente barata, pero la librería hecha a medida tiene alma, así de simple.

Ricardo es Rick Shapes, vino de Uruguay en el 83 y le hace las tablas a Gisela Pulido desde que nuestra cinco veces campeona del mundo empezó a navegar. Ricardo es un apasionado de los ordenadores, el diseño gráfico y el dibujo. Surfero desde los 11 años, empezó como shaper en la primera tienda de windsurf que se abrió en Tarifa, su dueño era Mario Rodiles, hoy al frente de Hot Stick. El taller de Rick Shapes es un bunker en un sótano sin ventanas cuya entrada, custodiada por salones de belleza, pasaría desapercibida a cualquier transeúnte. La puerta está siempre cerrada, tienes que llamar para que te abran. Cuando bajas por sus escaleras es como adentrarse en el mundo secreto de un sabio mago alejado del mundanal ruido. Una vez dentro te sorprende las grandes dimensiones de este local con entrada tan angosta y empinada. El local tiene los techos altos y mucho espacio donde desarrollar, investigar y mejorar las lineas y las curvas.
La competición deportiva es muy importante para los shapers, ya que les permite y obliga a innovar y marcar las últimas tendencias en su trabajo. A Tarifa siempre han venido deportistas profesionales a entrenar. El objetivo de estos deportistas evidentemente es conseguir las puntuaciones más altas en las competiciones. La tabla es crucial para conseguir esos objetivos. Sin la estrecha colaboración entre rider y shaper, el shaper no podría evolucionar de la misma manera en su trabajo. El rider se esfuerza por ir al límite sin perder el control y el shaper hace lo mismo en el taller. Es un ciclo a tres bandas entre buenas condiciones meteorológicas, buenos shapers y buenos riders.

Dani Vallejo empezó a shapear en Madrid, pero pronto se vino a Tarifa a trabajar con Ovidio en Cat Fun, que luego se llamó Fly Cat y más tarde heredó Dani quedándose al frente del negocio. Las tablas de Cat Fun y Fly Cat, desde mi humilde punto de vista, son las más bonitas, tienen un acabado y una atención al detalle exquisitos. Si luego además tienes a riders profesionales como ORU (Jaime Herraiz) compitiendo con ellas durante años en windsurf y kitesurf, además de marcas como North comprando sus diseños para hacer tablas de serie, tienes una tabla con todas las garantias.

Con tan solo veintiocho años de edad, Toni es el último shaper que ha llegado a Tarifa. Carne fresca que apuntala la continuidad de esta bella profesión. Es el más joven pero no por ello el menos experto. Su ánimo aún no se ha visto afectado por trabajar rodeado de materiales tóxicos. Nació en Valencia y es hermano de Nacho Yuste de Kite Obsession. Son conocidos por sus tablas de surfkite, o sea, coger olas como con una tabla de surf pero impulsado por una cometa. Toni ha desarrollado un método de fabricación que permite hacer una tabla resistente pero relativamente ligera.

Sergio es el dueño y shaper de Sailboards Tarifa, una conocida marca de tablas de windsurf. Acaba de abrir una nueva e impresionante tienda en el polígono de la Vega. Cuenta con una amplia lista de windsurfitas profesionales que usan sus tablas. Él es el último de los clásicos que quedan que se dedicaban sobre todo al windsurf.

Comparado con la época dorada del windsurf hoy las cosas se han relajado un poco. El número de talleres ha bajado a la mitad. Los motivos fueron principalmente el descenso de la popularidad del windsurf y los competitivos precios de las tablas fabricadas en serie en Asia. De todas formas en los seis o siete talleres que quedan se siguen haciendo tablas, se sigue innovando y Tarifa sigue siendo un referente en el mundo de los shapers. Algunos auguran un renacimiento del windsurf en los próximos años. El kite aumenta su popularidad y su volumen de aficionados. Solo hay que mimar un poco más a este tipo de turismo para hacer florecer de nuevo los años gloriosos que tal vez volverán.