Deportes

Escalada en la Sierra de San Bartolo

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Cuentan los escaladores de la Bahía de Cádiz, que hace ya veinte años que practican la escalada en la sierra de San Bartolo. “Nos guardábamos los veinte duros del bocadillo del colegio para coger el fin de semana un autobús y otras veces hacíamos autostop hasta llegar al cruce de Bolonia. Una vez allí subíamos hasta la sierra por una pista sin asfaltar cargados con el material para equipar las vías (taladros, martillos, tornillos) y muchas veces nos quedábamos varios días en un refugio, que le llamábamos Paco el desconocido, pero que actualmente no existe”.

Y es que la Sierra de San Bartolo ofrece la posibilidad de disfrutar de este deporte de aventura garantizándonos un premio privilegiado si logramos alcanzar las cimas más altas de algunos sectores: tener unas vistas excelentes de la costa de Tarifa, las playas y el pueblo, así como del continente africano. Además, podremos apreciar muy de cerca el vuelo de ejemplares de rapaces como el buitre leonado, el alimoche y algunos cernícalos.

Esta sierra se caracteriza geológicamente por sus rocas areniscas que se formaron por acumulación de sedimentos en el fondo marino y que tras procesos geomorfológicos de pliegues y fracturas, produjeron elevaciones del fondo marino y la formación de montañas. La vegetación natural estaba compuesta originalmente por bosques de alcornoques y acebuches, pero fue repoblada por una especie alóctona a finales de los 60 y principio de los 70, el eucalipto, que será predominante en toda la zona de escalada.

Para acceder a la zona de escalada tenemos dos posibilidades. Si venimos desde Algeciras, tomaremos un carril a mano izquierda con una indicación de “Camino militar”, situado en el kilómetro 73 de la N- 340. Subiremos por él durante unos 2 kilómetros hasta encontrar una bifurcación a mano derecha que señala el núcleo rural de Betis. Tras recorrer unos 300 metros, encontraremos un aparcamiento para dejar estacionado nuestro vehículo y la señal de Zona de Escalada. Si viniésemos de Cádiz, podemos tomar el desvío hacia Bolonia, en el kilómetro 70 de la N- 340. Una vez recorridos unos 3 kilómetros, veremos a la izquierda un carril que señaliza también al núcleo rural de Betis. Si tomamos este carril, llegaremos al mismo aparcamiento descrito con anterioridad. Próximo a este aparcamiento se encuentra el único bar de la zona, es el conocido Kiosko San Bartolo. Suele encontrarse abierto los fines de semana y en épocas de temporada alta. Podremos aprovisionarnos en él de algo de bebida y comida.

Antes de comenzar a subir, advertiremos que existen dos zonas que se encuentran señalizadas. A la izquierda, la zona de San Bartolo y a la derecha, equipada más recientemente, la zona de Tajo del Búho o Canuto del Arca.

Subimos por el camino señalizado en dirección a la zona antigua, San Bartolo. El primer sector que divisaremos a la izquierda es el llamado “Mariano”. A su espalda se encuentra “La Habitación”. Su nombre hace referencia al abrigo que ofrecen sus dos paredes que cobijan a los escaladores de los efectos del fuerte viento de Poniente o Levante. Era antiguamente el lugar de reunión de los escaladores alrededor del fuego una vez finalizado el agotador día de escalada. Su pared izquierda (sur) contiene vías fáciles para la práctica de los más novatos. En la pared derecha encontramos las primeras vías de alta dificultad de esta zona. En la parte contigua, encontramos el sector “El Cancho”. Aquí podemos hallar numerosas vías fáciles, entre las que se recomienda la vía “Dulce Belén”. Continuamos nuestro ascenso en dirección al mar y llegaremos al sector “Los Cernícalos”. Este sector está repleto de vías de baja dificultad y de mayor longitud que los dos anteriores. Si logramos llegar hasta la parte más alta, podremos contemplar unas vistas increíbles de la ciudad de Tarifa y en días con buena visibilidad, una gran extensión del continente africano. Aquellos escaladores que quieran aventurarse a la escalada de varios largos, tendrán que acudir a los sectores de “Placas Grandes” y su cara opuesta, “Los Buitres”.

En estos sectores de mayor altitud, debemos respetar la avifauna que anida en ellos. Es el caso del buitre leonado (Gyps Fulvus) que copula entre diciembre y enero. La incubación dura unos 58 días y los pollos permanecen en el nido durante tres meses y medio. Es por ello que se prohíbe la escalada entre enero y mayo, con el fin de evitar molestar la puesta y posterior cría de los pollos.

Una vez finalizada la práctica en la zona antigua, podremos dirigirnos hacia la zona de Tajo del Búho o Canuto del Arca. Para ello, descendemos hacia el aparcamiento y tomaremos las indicaciones que nos llevan a las pistas situadas a la derecha. A medida que vamos subiendo, las vías van adquiriendo una mayor longitud y dificultad. Podremos observar, como se trata de un lugar con bastante sombra, lo que favorece la práctica de la escalada en los calurosos meses de verano. La riqueza de esta zona no reside en las vistas panorámicas que alcanzaremos ver, sino en la belleza natural que posee la roca.

Al comienzo de nuestro ascenso, llegaremos al sector “Los Bordillos”. Sus vías son muy accesibles para todos los públicos, ya que son fáciles y cortas (entre 7 y 12 metros), lo que convierte a este sector en un lugar idóneo para iniciarse en este deporte. Más arriba encontramos el sector “Arapiles”. Su nombre proviene de la semejanza con la forma y el tipo de roca de un área de escalada llamada Arapiles que se encuentra en Australia. Las vías de este sector son de mayor dificultad. Continuando hacia arriba, llegamos al sector que le da el nombre popular a toda la zona, “Mosaico,” con una belleza peculiar de las placas que nos recordará a las piezas de un gigantesco puzzle. Podremos encontrar en él vías de todo tipo de dificultad. Pasado “Mosaico”, encontramos el sector “Sol”, dónde en invierno el sol suele estar presente haciendo de éste un lugar muy agradable, y “El Tocho”. Se trata de un monolito desprendido del resto de la pared con vías de dificultad media.

Es recomendable para las personas que quieran iniciarse en la escalada acudir a una escuela donde enseñan las primeras nociones (como utilizar el material, rapelar y asegurarse) y adquirir así los conocimientos necesarios para alcanzar la seguridad que este deporte requiere. Hay que tener en cuenta, que a pesar de que es un deporte seguro, debemos ser prudentes para no llevarnos un buen susto.

Debemos recordar que la acampada libre está prohibida en todo el Parque Natural, pudiendo acudir a uno de los campings próximos a Punta Paloma para pasar la noche y retomar la aventura a la mañana siguiente.